Monday, February 19, 2007

Una historia más de nuestra Juliana

El pasado sábado le dijimos adiós a nuestra querida yaya, "Juliana Corleone", tal y como apodamos no hace muchos años en una de nuestras tantas visita a Pelarda y consiguientes paseos por Allueva y Calamocha. Recuerdo que se hizo una foto del instante, con la Juliana en medio de dos fornidos guardaespaldas. Trataré de enctontrar esa foto y añadirla en el blog.
Durante el entierro no hicimos, finalmente, lectura de las distintas historias de la yaya que llevamos impresas pero quedamos en leerlas en la próxima celebración de Pelarda. Este año no hay excusas. Este año debemos ir todos (o los más posibles). Incluso la yaya vendrá, seguro. Este año, desde donde esté, seguro que puede subir a la ermita, bajar a la chopera, recorrer Allueva y Calamocha a nuestro lado, con piernas nuevas, piernas que le habrán dado los dos angelotes encargados de los recambios.
Como adelanto, incluyo aquí una historia nueva, que ya puse en el papelillo que mandé. Habla de la ratuja, de cuando éramos jóvenes, de cuando la abuela era como esa segunda madre de la que algunos hemos tenido la suerte de disfrutar. Besicos a todos.
"Ya mi hermano y yo en Zaragoza y viviendo en el piso de estudiantes vigilado por la Juli, cai con gripe (antes era mu’ enfermizo). La “ratuja” ya me había echao el ojo así que, atenta ella, se vino a verme a casa aunque, por supuesto, con un amigo de carabina.

Era por la tarde, después de clase, y había llegado la hora en que Juliana se bajaba a jugar a las cartas a la parroquia. Entró en el cuarto, me dijo si necesitaba algo y ahí estaba la ratuja, rápida, servicial, con ansias de agradar que dice: “no se preocupe, que si necesita algo ya le ayudaremos nosotros…”.

La Juliana sin mover ni un músculo de la cara más que los necesarios pa’ hablar le respondió: ' ayudarle, ayudarle… ¡a mal morir!' Se dió la vuelta y se fue. Afortunadamente convencí a la ratuja, que ahora es mi mujer, de que la yaya era así y que no se lo tuviera en cuenta."
¡Ah! y no sólo en este blog se habla de la Juliana. Os dejo aquí una referencia al blog de Antón Castro donde comenta la mañana del sábado. La entrada lleva por título "Notas sobre un sábado de sol y lluvia" y su dirección es http://antoncastro.blogia.com/2007/febrero.php
Besicos.