Los festejos de la Juliana y el Donato
Otro apunte de la memoria de nuestros mayores:
"Parece ser que el yayo donato "masaba" el pan en su casa , a pesar de ser una tarea fundamentalmente femenina, a él le gustaba hacerlo.
Parece ser que había un acuerdo entre los tortolitos: el yayo donato mandaba una señal a la yaya juliana: le tiraba unas piedrecicas en la ventana de su habitación y con eso le decía: "empieza a amasar y cuando acabes nos vemos en el horno".En teoría él se iba a su casa para hacer lo propio.
Parece ser que el yayo , espíritu competitivo a tope, hacía trampas y cuando le tiraba las piedrecicas ya tenía la masa hecha de manera que solo tenía que volver a su casa, coger la masa, llevarla al horno y esperar a que llegara la yaya y al saludarle le decía: "pues si que te ha costao".
Parece ser que ésto solo lo hizo una o dos veces porque la yaya le pilló y el otro día me dijo: "era muchismo tonto.Cuando me tiraba las piedrecicas en la ventana yo ya tenía la masa hecha así que mientras él iba a casa y volvía al horno, yo ya había llegao. Y nunca se dió cuenta. Al llegar al horno y ver que yo ya estaba decía: me cago en la putisma."

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